Nos encontramos en los acantilados del archipiélago de Cabrera, donde vive una importante población de cormorán moñudo.
Vemos entre las rocas un nido, en cuyo interior se encuentra la hembra inmóvil, incubando un huevo. De repente, ésta se aparta dejando a la vista cómo el polluelo empieza a romper el cascarón desde dentro con su ya poderoso pico.

El cormorán macho acude al nido a contemplar el emotivo momento del alumbramiento de su pequeño, mientras éste sale del cascarón exhalando al aire sus primeros gemidos: grrrrrrrrr, grrrrrrrrr.
Su madre, a partir de ahora, no abandonará el nido, para proteger a la cría de los peligros que la acecharán (halcones, águilas, PSOE, Rubalcaba, Zerolo, 15-M, etc.).
Una vez mas el maestro nos impresiona con sus escritos, este en especial se lo inventaba por el nacimiento del niño de un compañero, lo relataba con la voz de Feliz Rodríguez de la Fuente. Todo un espectáculo.
ResponderEliminarEl Cormorán se lo merece todo...Y yo al que quiero ver es al Cangrejo enseñándole picardías al Cormorancito.
ResponderEliminarCon todo cariño dedicado a Jesús Morán,alias "el Cormorán",por su reciente paternidad. ¡Enhorabuena!
ResponderEliminarENHORABUENA!!! YA TENEMOS OTRO PAPUCHI MAS... UNA PREGUNTA: ¿ QUE CLASE DE PAJARO ES EL ZEROLO?
ResponderEliminarAyer estuve con el niño de Jesus, tengo que aclarar algunas cosas.
ResponderEliminarEs muy guapo y no tiene plumas ni pico ni nada parecido a un ave.
No se como le habra hecho el Cormoran? Con los adelantos de hoy en día!!!
Me parto!!!
ResponderEliminarOrtega, eres auténtico ... y lo mejor de todo la última fotito ...
ENHORABUENA A LOS DOS (A Ortega, por la narración; y a Jesús, por el bebito)